¡1.5 millones de ácaros del polvo viven en tu cama! Destrúyelos haciendo esto solo una cosa

¿Qué es lo primero que haces cuando te levantas por la mañana? Algunos van directamente al baño para lavarse, otros toman su taza de café de la mañana, mientras que muchos de nosotros primero hacemos nuestra cama y luego hacemos nuestras rutinas matutinas. Nuestros padres nos enseñaron a hacer esto desde que éramos niños y eso se adhirió a nosotros y se convirtió en un hábito. Sin embargo, estudios recientes muestran que este hábito puede estar dañando nuestra salud después de todo y le diremos por qué.

De acuerdo con una investigación, hacer la cama justo después de levantarte atrapa a millones de ácaros del polvo dentro de las sábanas y el colchón y pueden causar estragos en nuestro organismo. Los ácaros del polvo son pequeños insectos microscópicos que viven en nuestra cama, sábanas y almohadas, se alimentan de las células muertas de la piel y del sudor y se multiplican rápidamente. Los científicos han confirmado que hay hasta 1.5 millones de ácaros del polvo en una cama promedio. Y no son las chinches las que perjudican la salud, en realidad son sus excrementos porque contienen una proteína que cuando se inhala o entra en contacto con nuestra piel aumenta los niveles de anticuerpos. Cuando el número de nuestros anticuerpos aumenta, nuestro cuerpo comienza a liberar histamina y es cuando comienzan los problemas. La histamina causa la hinchazón y el enrojecimiento generalmente asociados con alergias. Como resultado, puede comenzar a notar algunos de los siguientes síntomas: Ojos rojos y llorosos, nariz acuosa, sensación de picazón, fiebre del heno, estornudos, tos y hasta problemas para respirar. Algunas personas que son extremadamente sensibles a estos ácaros del polvo pueden incluso notar protuberancias rojas y con picazón en la piel después de haber estado expuestas a ellos.

Si quieres eliminar estos molestos ácaros del polvo, hay una forma sencilla de hacerlo. Todo lo que tienes que hacer es no hacer tu cama justo después de levantarte. Si no hace su cama por la mañana, expóngalos a la luz solar directa y al aire fresco, que los deshidratará y los destruirá. Deja tu cama sin hacer hasta que vengas del trabajo y estarás a salvo. Lave sus sábanas con la frecuencia que pueda, cada dos semanas aproximadamente, y también las almohadas, y eso es todo. ¡No tendrás que preocuparte por estas pequeñas criaturas que arruinan tu día!